martes, 14 de abril de 2009


Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso, nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero créeme, cuando en 20 años te veas a ti mismo, comprenderás de una forma que no puedes comprender ahora, cuantas posibilidades tenías ante ti, y que bello eras en realidad. No estas tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro, o preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como resolver una ecuación de algebra masticando chicle. Lo que si es cierto, es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente. De esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde, de un martes cualquiera. Todos los días haz algo a lo que temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos, a veces se gana, a veces se pierde. La competencia es larga, y al final, solo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos (Pero si consigues hacerlo, dime como) Guarda tus cartas de amor. Estírate. No te sientas culpable si no sabes lo que quieres en la vida, las personas más interesantes que se conocen, son aquellas que no saben que hacer de su vida, a los 40 años. Toma mucho calcio, cuida tu cuerpo, sentirás la falta que te hace cuando te falle. Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los 50, quizás bailes el vals de tu 75º aniversario de bodas. Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás. Disfruta tu cuerpo, aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo, ni te preocupes por lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. Baila. Aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven, es para hacerte sentir feo. Aprende a entender a tus padres, será tarde cuando ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente, serán ellos los que te acompañen en el futuro. Entiende que los amigos vienen y van, pero hay un puñado de ellos, que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más pase el tiempo, más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. Vive en alguna ciudad alguna vez, pero múdate antes de que endurezcas. Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes. Viaja, acepta algunas verdades inaudibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán, y tú también te envejecerás. Y cuando seas viejo, añorarás los tiempos que pasaste cuando eras joven. Los precios eran razonables, los políticos eran más honestos, y los menores respetaban a los mayores. Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero no sabes cuanto durará. No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40, parecerás a alguien de 85. Se cauto con los consejos que recibes, y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia~

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